Cuando lo último es el cliente
Lo que les contaré es una experiencia personal, una en tantas, que seguramente les recordará alguna suya; en especial si vivimos los dos en el mismo país.
Uruguay es un país que vive en la medianía, ni bien ni mal, ni mucho ni poco. Ahí vamos, no está mal pero tampoco muy bien. Tenemos una sociedad (y cultura) socializada, con fuerte presencia del Estado en todas las órbitas y por tanto empresas que se benefician de los monopolios y la baja presión que una sociedad tranquila y auto-complaciente.
El 06 de diciembre se me rompe el modem de mi adsl móvil. Traté de todas maneras de solucionarlo, sabiendo lo que me esperaba si tenía que recurrir a AntelData (la empresa de Internet de Antel, la empresa de “todos” los uruguayos). Al no solucionarlo el 7 me fui al centro comercial más cercano con la esperanza que me lo cambiaran. Al ser atendido me entero que la empresa no se hace cargo de las roturas, eso es responsabilidad de quien le brinda los equipos a Anteldata.
Igualmentante me dieron uno en préstamo pero que debía ser devuelto en el primer mes sino se me acreditaría el costo automáticamente a la cuenta. Bueno, pensé, un mes es más que tiempo suficiente.
Llegue lo instalé en mi Mac Book y listo seguí trabajando. Unos días más tarde me fui hasta el servicio técnico, lo dejé con la esperanza de que en 72 horas estaría arreglado. Para hacerlo corto, 4 veces al servicio técnico (el modem funcionaba bien en sus computadoras pero no en la mía) vuelvo a AntelData con la esperanza de que me solucionarían el tema. Me atienden y me dicen que eso no es responsabilidad suya, el servicio técnico del distribuidor… Al final llego al supervisor (Hugo Gonzalez) que me dice que me vaya tranquilo y llame al service en 2 días que él había mandado un mail para que se hicieran cargo. Le pedí el teléfono para poder llamar y me dice “los centros comerciales de Antel no damos los teléfonos, sería una locura”. Locura pensé es que una empresa telefónica no atienda por teléfono pero no le dije nada. Y me fui con los dos modems y una carpeta que crecía en cantidad de hojas: “el expediente”.
Ya era 18 de enero, había ido 4 veces al servicio técnico, 2 a AntelData y había “invertido” por lo menos 8 horas en la tarea cuando tuve que volver a AntelData después de llamar al servicio y enterarme que de AntelData nadie había llamado y ellos ya no tenían otra solución para mí. Al llegar, saco el número y me siento a esperar. Ahí veo Gonzalez que se prepara para irse. Me meto y le saludo, se acuerda de mí y le cuento la historia. Me mira como a un extraterrestre y me dice: “imposible, yo nunca puede haber hecho eso”. Plop. Así que espero mi número, ya resignado y pensado todo lo que me habría ahorrado si hubiera comprado uno nuevo.
Cuando me llega el turno, me atiende la misma chica que la primera vez. Leticia, se acuerda de mi y le cuento la historia. Lleva mi modem al servicio técnico del centro comercial de Antel y vuelve con la oferta de que va escribir un pedido para que me quede con el sustituto y ellos con el mío. Me dice que bueno, que espere unos días y que me va llamar. Le doy las gracias pero me voy pensando, ummm, cuanto más tendré que esperar.
A los dos días me llaman al celular (tengo Movistar pues tuve un problema similar con mi Ancel.. sí, de la empresa de telefonía de los “uruguayos”) y me dice soy Leticia, “ya me autorizaron, podes venir y hacemos el cambio”. La semana siguiente, fui y la veo, Leticia atendía otros clientes molestos me mira y me reconoce pero me atiende otra chica. Cuando me ve sentarme, llama a la compañera y le explica. En 5 minutos estaba afuera con el tema resulto, hoy es 09 de febrero de 2010 y estoy conectado… gracias a Leticia pero a pesar de AntelData.
Consejo: el modem es marca huawei, el service no es bueno (luego actualizo el nombre) y al parecer el problema es que no es 100% compatible con Apple.