Pensar, escribir, hacer y compartir

Mkt digital

De la política mediática a la red política

El mundo cambió, la política no tanto.

La actividad política vive en la paradoja del vaso medio vacío. Por un lado, todo indica ser casi igual que hace 100 años, pero a la vez todo es diferente.

En el primer caso parece que la política se ha quedado estancada frente a las necesidades de la dinámica del mundo contemporáneo. Aunque si pudiéramos hacer una viaje en el tiempo con un equipo de encuestadores, seguramente los índices de popularidad serían semejantes a los de ahora.

Por otro ladmch2parajpgo la pérdida en cuanto a la transmisión de la información, el hecho de brindar elementos de comprensión del mundo, quita justificación a la labor política. Pero, ¿no habrá algo dejadez sumada a la competencia de los medios? Todo parece más fácil de explicar con un “usted, ¿no mira el noticiero?”.

En un mundo donde la máxima de McLuhan, “el medio es el mensaje”, se ha transformado en una verdad contundente, la política pierde legitimidad y aprecio por gran parte de la ciudadanía. La mediatización del mundo, transforma a esa “explicación docente” de hacia donde van las cosas del político, a un contenido de base casi ilusoria que se vive como espectador frente a la pantalla.  Todo cierra, cuando es más fácil desconfiar que participar.

La vuelta al esfuerzo humano de la política, el contacto interpersonal, resulta imperiosa para revitalizar la relación del político con la ciudadanía. Incuestionable, pero poco practicada.

Buceando en las redes sociales

Las relaciones, por obvias razones, involucran a por lo menos dos personas. Aunque en principio resulte evidente, no es tan así en las relaciones actuales de la política: Político activo vs. Ciudadano pasivo.

La mayoría de la población vive la política como un hecho televisivo y cuando no lo es así, se debe a que “alguien” le traslada su experiencia: nuevamente pasivo y más subjetividad.

Hoy la tendencia es ver a los individuos no por su condición sino por su relación. Enfocar nuestro interés hacia las razones por la cuales se conforman los grupos o las redes sociales. Y ver en ellas elementos efectivos para comprender y/o comunicarnos con ese individuo. Lo vemos desde las tribus urbanas a las comunidades cibernéticas. Aumenta la fuerza vinculante en términos informales por identidad, interés, etc.

La estructura de relación pasa a ser lo primordial. Dejemos de lado a los generadores de opinión y a la asociaciones de interés que tan poco éxito hemos logrado. Nuestro nuevo foco es llegar directamente al individuo, y para nuestro asombro: ¡está mucho más cerca de lo que parece!. A sólo 4 contactos.

La relación debe ser siempre reciproca. Así que de pasar a preguntarnos si los actores políticos tenían relaciones en los grupos sociales y cuan presentes estaban.

fondo2parajpg

Debemos visualizar nuestra intervención en cuanto podemos encontrarnos con relaciones “transitivas”, personas que se unen por compartir algo en común (se ven en la playa, o leen el mismo blog) o en relaciones dirigidas, es decir, interacción informal a partir del proceso de relacionamiento del individuo en su ambiente (busca trabajo y se contacta una número importantes de personas por esa propia y única razón o él que entra en contacto con cibernautas para opinar sobre una noticia que le moviliza).

El cambio importante, es la dinámica de la relación, ahí está el secreto de la nueva política. La política como un sistema orgánico y no como una estructura formalizada.

maquia

La teoría de los 6 grados de separación

Olvídese de Maquiavelo. Para los tiempos de la aldea global, lo importante no es que lo amen o le teman, sino es estar interconectado.

Hoy uno de los conceptos que están cambiando el mundo se basa en los conceptos de lo que se conoce como “teoría de los 6 grados de separación”, La teoría fue propuesta inicialmente en un cuento del escritor húngaro (“chains” de Frigyes Karinthy) en 1929. El concepto estaba centrado en la idea que el número de personas que uno puede conocer crecer exponencialmente con el número de enlaces de una “cadena”, y solo con un número pequeño de enlaces de conocidos es posible abarcar la población completa.

Posteriormente el sociólogo Duncan Watts, toma la idea del cuento  y que asegura que es posible acceder a cualquier persona del planeta en tan solo seis “saltos”. La cuenta es así, cada persona conoce como promedio entre amigos, familiares, compañeros de estudios y trabajo a por lo menos 100 personas. Si unimos ese conocimiento y le damos un sentido, ese individuo puede contactarse con 10.000 personas solamente pidiéndole que pasen el mensaje. Estos diez mil individuos sería el segundo círculo de contactos, personas a las cuales no conoce pero le resulta fácilmente conocer mediante sus amistades (lo que uno suele realizar cuando necesita trabajo o un buen abogado, por ejemplo). Sigamos la idea, con un poco de esfuerzo y consistencia si le sumamos sus propias amistades, el mensaje podría llegar en solamente un tercer salto al millón de personas. Así, según la teoría, en 6 relaciones podría llegarle a contactarme con cualquier persona del mundo.

El que terminó de consolidar la teoría fue el politólogo y psicólogo Stanley Milgram por medio de un experimento llamado “el problema del pequeño mundo” en 1967. Hoy la teoría es tan popular que da lugar a los más avanzados usos de Internet (como MySpace o linkedin.com) y a las ficciones más exitosas de la TV mundial (Lost).

Las comunidades virtuales funcionan de la siguiente manera, un número inicial de participantes envían mensajes a miembros de su propia red social invitándolos a unirse al sitio. Los nuevos participantes repiten el proceso, creciendo así el número total y los contactos y enlaces de la red. Los sitios se ingenian en movilizar el intercambio generando servicios de presentación, actualizaciones automáticas y muchas maneras para aumentar la interconexión. Se basan en lo que ellos llaman el marketing de las “3C”: comunicación (ayudan a los usuarios a colectivizar su conocimiento), comunidad (promueven la integración) y cooperación (ayudan y fomentan en hacer cosas en conjunto).

fondo3paraweb

¿Cómo se aplica todo esto?

Perfecto, supongamos que nos gusta la idea y nos imaginamos posible esa teoría. Que nos brinda a quienes realizamos “política”. Nos da un medio de generar “referencias calificadas”, ni más ni menos.

Si todos estamos a 6 pasos, si logramos entrar en la red generando un vínculo de confianza o una relación positiva en la red humana, por los diversos medios a nuestro alcance, estamos en condiciones de generar un nivel de empatía personal que configure una predisposición política clara.

Por tanto, debemos de ir tejiendo interrelaciones positivas ampliando así el acceso de construcción de vínculos políticos que fomenten decisiones electorales.

Así yo tengo que buscar entre mis contactos personas que tengan predisposición a votar a nuestro candidato, en ese sentido tengo que comenzar vincularme en mi entorno, enviando mensajes (reales o virtuales) en cada momento en que me relacione con otra persona.

La aplicación práctica no es revolucionaria, pero si movilizadora. Si logramos sistematizar y utilizar adecuadamente nuestras redes de contactos y la forma en que interactuamos como grupo (no organización, ¡atención!).

No es simplemente generar relaciones interesadas, ni envíos masivos de correos electrónicos a base millonarias de direcciones fuera de uso. Se trata de generar un ida y vuelta donde la relación es lo que genera valor conmutativo entre las partes: ambas partes se deben beneficiarse en la relación. Con qué se benefician: con información de calidad.

No nos olvidemos que cuando hablamos de fortalecer la democracia, la inversión en capital social es fundamental. Ese capital se genera por nuevos medios de información y cercanías informales entre el ciudadano y sus políticos. Las redes políticas permitirán ampliar las habilidades y conocimientos, así como retomar relaciones más personales entre quienes delegan y quienes asumen las responsabilidades de decidir.

De esa manera según sea la necesidad política concreta, la metodología sirve tanto para potenciar, revertir o crear la imagen de un candidato. No olvidemos de que en el mundo laboral el 80% (promedio) de los negocios y trabajos se consiguen por contactos, porque no debe ser así la confianza que se transmite por el voto.

Marzo 2008.

Leave a Reply

Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes